raza

Curly Coated Retriever

Nombre oficial FCI
Curly Coated Retriever

Clasificación FCI
Grupo 8: Perros cobradores de caza, levantadores y perros de agua
Sección 1: Perros cobradores de caza
Con prueba de trabajo
Estándar FCI Nº 110

Origen
El Curly Coated Retriever es originario de Gran Bretaña y es considerado el más antiguo de los retrievers. Se desarrolló en el siglo XIX a partir de cruces entre perros de agua ingleses, el Irish Water Spaniel y posiblemente algunas razas de retrievers tempranos como el Terranova pequeño. Su característica distintiva, el pelaje rizado, lo diferencia de inmediato de los demás retrievers y refleja su selección como perro resistente al frío, al agua y a los terrenos más difíciles.

Historia y desarrollo
El Curly Coated Retriever fue muy popular en la Inglaterra victoriana, donde era valorado como perro de caza versátil, capaz de trabajar en agua y tierra con la misma eficacia. Era apreciado especialmente en terrenos pantanosos y zonas de caza exigentes, donde su pelaje rizado lo protegía del frío y de la humedad.
A lo largo del siglo XX, perdió protagonismo frente a otras razas más difundidas como el Labrador y el Golden, que resultaron más populares y fáciles de criar en gran número. Sin embargo, el Curly se mantuvo como una raza de gran prestigio entre cazadores que valoran su independencia, resistencia y carácter firme. Hoy sigue siendo una raza minoritaria, pero respetada como una de las más puras en cuanto a instinto de cobro.

Apariencia general
El Curly Coated Retriever es un perro de tamaño mediano a grande, robusto, fuerte y bien proporcionado.
La altura varía de 63 a 68 cm en machos y de 58 a 63 cm en hembras. El peso promedio está entre 25 y 40 kg, según sexo y condición. La cabeza es alargada, con stop suave y hocico fuerte. Los ojos son grandes y oscuros, con expresión alerta. Las orejas son pequeñas, caídas y cubiertas de rizos. El rasgo más distintivo es su pelaje: compuesto por rizos pequeños, densos y apretados que cubren todo el cuerpo excepto el hocico y la frente. El pelo es resistente al agua y lo protege del clima adverso. Los colores admitidos son negro sólido y marrón (hígado).

Carácter y temperamento
El Curly Coated Retriever es un perro inteligente, independiente y seguro de sí mismo. Tiene un carácter más reservado que otros retrievers, mostrando afecto y lealtad hacia su familia, pero menos efusivo con extraños. La FCI lo describe como un perro confiado, equilibrado y firme de carácter, sin timidez excesiva ni agresividad.
En el campo, se muestra enérgico, decidido y con gran capacidad de trabajo. Es conocido por ser algo más independiente que el Labrador o el Golden, lo que lo convierte en un perro ideal para cazadores experimentados que sepan guiarlo con autoridad y paciencia.

Habilidades como cobrador
El Curly Coated Retriever es un perro de trabajo incansable, especialmente adaptado a terrenos difíciles y condiciones duras.
Su pelaje rizado lo protege en aguas frías y zonas pantanosas.
Es un excelente nadador, con gran resistencia.
Tiene un instinto de cobro muy marcado, siendo capaz de localizar piezas en lugares complicados.
Muestra gran determinación y coraje en su trabajo, lo que lo hace ideal para cacerías largas y exigentes.
Aunque puede ser más independiente en su estilo, cuando está bien entrenado se convierte en un cobrador confiable y resistente, capaz de superar condiciones que pondrían a prueba a otras razas.

Estado actual
El Curly Coated Retriever es menos común que otros retrievers y suele encontrarse en manos de criadores y cazadores especializados que buscan preservar sus cualidades históricas. Es una raza minoritaria pero apreciada en varios países de Europa, Australia y Norteamérica. Se utiliza en caza práctica, pruebas de campo y, en menor medida, como perro de compañía, aunque no es tan popular en ambientes urbanos debido a su energía e independencia.
Su rareza lo convierte en un perro muy valorado dentro del mundo de los cobradores, especialmente por quienes desean un ejemplar distinto, con gran capacidad de trabajo y resistencia.

Observaciones técnicas
El Curly Coated Retriever es un perro recomendado para adiestradores experimentados, ya que su independencia puede resultar un reto para principiantes. Responde bien a métodos de adiestramiento consistentes y claros, siempre con paciencia y refuerzo positivo. Requiere mucho ejercicio físico y estímulo mental diario para canalizar su energía. Su salud es en general buena, aunque como todas las razas puede estar expuesto a problemas hereditarios si la cría no es responsable. Es un cobrador de gran estilo y resistencia, ideal para cazadores que enfrentan terrenos difíciles y climas adversos.